Se enciende en el primer parpadeo

La ciudad se apaga cuando mis ojos se cierran, queda enterrada en la luz, cáliz de sol o hielo de lámparas, da igual. Juega una partida desigual con el sonido, el silencio le viene bien pero todo lo que la llena está inflado de ruido. Aunque se habla de música y de fervor industrial, ningún canto se oye, ninguna máquina es héroe de acero, solo … Continúa leyendo Se enciende en el primer parpadeo

Le dedico un gesto de sorpresa

Hay días en que me siento en la mitad de la vida, empiezo a sumar y noto con apego a la aritmética básica que un largo trecho he zurcido, o al contrario, descosido y lo que queda con un poco de suerte será lo mismo. Y eso ocurriendo al tiempo o motivado con la pregunta de la muchachita que quiere conocer mi año de nacimiento. … Continúa leyendo Le dedico un gesto de sorpresa

Salpicada por trazos de luz

A la mujer que me gusta le quedan bien las tarde soleadas, la luz resalta el color negro en su cabello, en sus ojos se reflejan como si una fuente de agua estuviera siendo salpicada por trazos de luz sobre cada gota. A la mujer que me gusta le quedan bien las mañanas de frío, ella se abriga y enciende con su sonrisa la calidez … Continúa leyendo Salpicada por trazos de luz

Al tiempo luz y sombra

Yo con una cofradía de locos que me habitan y secundan empujamos la luz desde los ojos, damos ocupación constante a los artesanos de la sombra para que tras la luminosidad den forma a los cuerpos que observamos. Tú, por ejemplo, estás hecha con el aliento de cada uno de mis habitantes, y te ven según sus maneras de amar, al tiempo luz y sombra. Continúa leyendo Al tiempo luz y sombra

Evitas a la luz

Evitas a la luz, aunque te gusta, temes a las sombras que se forman al cruzarse los objetos, ves tus manos reflejadas entre gotas oscuras en las paredes o en el piso, no comprendes su movimiento, las escondes, crees en que les pertenecen a seres invisibles, ellos mueven las sombras, aunque tus manos permanezcan quietas. Has visto las grietas, las heridas en la pared cuando … Continúa leyendo Evitas a la luz

Tus caminos y los míos son líneas que nunca se juntan

Yo no caí sobre tu estómago para besar tu ombligo, tampoco pude acariciar tu cuello y descender sobre tu espalda. Yo no fui el que sonrió contigo en la media mañana mientras tomabas café y mordías el pan, a mí no me dijeron que estabas triste y eras a mí a quien esperabas.  Yo no dormí contigo aquella noche ni desperté a tu lado una … Continúa leyendo Tus caminos y los míos son líneas que nunca se juntan