Oportunos movimientos

A una mujer cuyo nombre lo componen dos sílabas. Ella sintió como la precipitación de un pensamiento la hacía caer en tentación sin que sus principios pudieran salvarla. Despertó, no abrió los ojos, no había respuestas en la mirada abierta, no movió su cuerpo ni se atrevió a cuestionarse la idea o la imagen que la había despertado, sí se humedeció los labios con la … Continúa leyendo Oportunos movimientos

Orgasmos asincrónicos

Durante el viaje a Perú una amiga me envió fotografías de sus manos casi a diario, la mayoría de la derecha, las fotografías las hacía en la noche y llegaban a mi correo casi en el mismo instante, a veces abierta, a veces cerrada, los dedos alargados, los dedos doblados, sobre la sábana, la almohada o encima de una de sus piernas, de estas últimas … Continúa leyendo Orgasmos asincrónicos

Diarios Innecesarios XXXVII

La única razón por la cual llegué tarde a la oficina es una historia antigua de vocablos en los labios y manos adentrándose en la ropa que se apareció sin razón, sin prisa, igual que atadura suelta en el zapato o sostén herido en la costura.  No se me ocurre otra manera de nombrar el hecho.  Caminé apenas unos metros después del paradero del bus, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVII