Oportunos movimientos
A una mujer cuyo nombre lo componen dos sílabas. Ella sintió como la precipitación de un pensamiento la hacía caer en tentación sin que sus principios pudieran salvarla. Despertó, no abrió los ojos, no había respuestas en la mirada abierta, no movió su cuerpo ni se atrevió a cuestionarse la idea o la imagen que la había despertado, sí se humedeció los labios con la … Continúa leyendo Oportunos movimientos