Ancianidad y desamparo

No vengas con tu ancianidad, para vejez ya tengo la mía. Esa fue la última oración de la conversación que tenían. Se levantó y mientras caminaba recordaba los días en que sentía el abandono y soñaba con el regreso, ahora que estaba de vuelta, ahora, le eran suficientes sus propias arrugas y letanías, no hacían falta otras para sus últimos días. Continúa leyendo Ancianidad y desamparo

Sin haber hecho valer la promesa

Sientes el peso de los compromisos fallidos, de las citas incumplidas, de los propósitos sin fecha, del desamor y el desamparo, de los palabras y los nombres olvidados, de los que se fueron sin un abrazo, de las despedidas obligadas, de la salud averiada por uno mismo, de la palabra empeñada sin haber hecho valer la promesa, de haber huido o de no haberse ido. … Continúa leyendo Sin haber hecho valer la promesa