Hubo un tiempo en el que la rutina mordía otros zapatos,

Hubo un tiempo en el que la rutina mordía otros zapatos, la cabeza se dolía de otros menguantes, el pie estaba cansado de las calles reconocidas por las huellas marcadas en ellas.  En este tiempo, el silencio se doraba en preguntas internas sobre las actividades pendientes, la mañana cosía o cocía laureles sin otro motivo que la ventura de encontrarse abandonada en la cama del … Continúa leyendo Hubo un tiempo en el que la rutina mordía otros zapatos,

Ejercicio de repeticiones sobre el pan.

Pan y vino, estas palabras juntas corresponden con una tradición religiosa y se asocia al compartir y a la entrega.  Estas misma palabras, ya en otras latitudes de la palabra se les utiliza en la poesía para referirse al brindis de los amigos, o a la comida, tan cercana a la glotonería de algunos poetas.   Es de seguro que en la gastronomía mundial las … Continúa leyendo Ejercicio de repeticiones sobre el pan.

Edgar da vueltas por los pasillos del centro comercial.

Edgar da vueltas por los pasillos del centro comercial. Desocuparse de minutos y regalarle ocio a los pies, así le gusta llamar al ejercicio de caminar mientras el tiempo corre para atrapar la siguiente hora. Hay un local en donde venden helados, lo sabe porque alguna vez compró uno ahí, claro que, aunque no recuerda el motivo, pensó que no volvería. Decide buscarlo, camina por … Continúa leyendo Edgar da vueltas por los pasillos del centro comercial.

Un dictador se ha tomado el poder.

Un dictador se ha tomado el poder. Tiene afición por las letras y su primera ley es obligar al suicidio a quienes expresan miserias poéticas.  Cientos de congregaciones de quienes se creen poetas se reunieron a protestar en las plazas y los parques, según ellos la palabra en contra de la tiranía.  El departamento de higiene y salud público debió declarar emergencia sanitaria ya que … Continúa leyendo Un dictador se ha tomado el poder.

Eliza mantenía la mirada atenta, observaba cada

Elisa mantenía la mirada atenta, observaba cada uno de los autobuses que llegaban a la estación, de ninguno de ellos se bajaba la persona que la hacía esperar constantemente en aquél lugar. Algo más de cuatro horas llevaba ese día, una paciencia admirable. Cruzó la pierna izquierda sobre la derecha, dejó ver la belleza de sus muslos – la ternura de su cuerpo hecha carne, … Continúa leyendo Eliza mantenía la mirada atenta, observaba cada

El medio día en la oficina podría ser una siesta placentera en un sillón,

El medio día en la oficina podría ser una siesta placentera en un sillón, en un sofá, en la misma cama, en un hamaca o sobre tus piernas. Puedes imaginar fácilmente que la idea que me agradaría más es la última, descansar en tí mientras tus manos se deslizan de manera continuada sobre mi cabeza o tal vez mientras beses mi silencio co tu mirada … Continúa leyendo El medio día en la oficina podría ser una siesta placentera en un sillón,

En las mañanas, antes de masturbarme como adolescente, sueño

En las mañanas, antes de masturbarme como adolescente, sueño alguna aventura geriátrica, es así siempre, o por lo menos los últimos tiempos de los que tengo memoria.  Acaso en mi vejez me harán falta los orgasmos o más extrañare a tu mirada que se viste de oscuros grises, de amarillos alegres o de cualquier color con el que se te ocurra mirarme.  Sueño, he aquí … Continúa leyendo En las mañanas, antes de masturbarme como adolescente, sueño

A veces en una conversación uno descubre que está fatigado

A veces en una conversación uno descubre que está fatigado, que superar la mañana ha significado un gran esfuerzo y luego que en la tarde se sufrió de cansancio constante.   Pasa que uno tiene la oportunidad de ver a la persona que le gusta desde hace mucho tiempo y entonces se le atraviesa un dolor al saber que además de estar fatigado se siente … Continúa leyendo A veces en una conversación uno descubre que está fatigado