Un delgado imposible

Yo me aproximo a tu existencia desde una canción, una de preguntas sin respuestas, acompañada de los ritos originados en el roce con las cuerdas de la guitarra.  Yo me acerco a ti tras las hojas de una novela recién empezada, de uno de mis escritores favoritos en cuyas páginas parece te asomas a pedirme seguirte. Yo me pongo en el borde de tu piel cuando tiendo la cama y un delgado imposible tiembla al pensar en juntarnos para que las sábanas sean un lugar para estar en contacto.

Un comentario en “Un delgado imposible

Deja un comentario