Formas

En los ríos de tus manos,
peces de mi noche ruedan y agitan palabras
por el torrente de fuego que llega a tu pecho. 
Tu cabello afila las caricias en tu cuello
mis manos caben exactas para ceder a las heridas.
La punta de la flecha es el lugar donde tus labios
dan comienzo al cuarto creciente de tu lengua.
Libro abierto en donde el placer es entregado al que entra
Solo le es permitido su camino, el aroma, la humedad a quien ama.

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