Taxi

A las 6.30 am la solución para llegar menos tarde de lo acordado
para la cita fue tomar un taxi y pedirle al conductor cierta
condescendencia para que utilizar sus habilidades y pudiera superar el
transito constante de autos que salían como hormigas para formarse uno
detrás del otro siguiendo por olfato hacia el destino de su ruta.  El
conductor del taxi me observa desde el espejo, eso durante unos
segundos, luego giró su cuello y auscultó lo que le era permitido a sus
ojos, tuve la sensación de que era medido y tasado para ser llevado al
matadero.

– Usted cree que llegaremos más rápido por qué usted
va tarde ? Le parece que entonces deba quebrantar las señales de
tránsito para que usted llegue a tiempo, me está trasladando su
incompetencia en planear su horario ? Me parece que debe bajarse y
buscar otro taxi.

– No, por supuesto que es mi culpa, solo es una necesidad que tengo y
no le estoy pidiendo que haga algo fuera del orden y las normas.  No
considero apropiado bajarme, siga usted conduciendo, ya conoce el
destino.

Hubiera querido descender del auto y darle patadas a la puerta,
pero la racionalidad me obligaba a mantenerme tranquilo, a esa hora
tomar un taxi no era fácil, de manera que seguiría perdiendo tiempo y
llegaría aún más tarde a la cita. Me concentro en las imágenes que
puedo ver por la ventana, siento que mis ojos son como un trapiche que
recibe imágenes de un lado y al otro solo deja sensaciones y
recuerdos.  Varias motociclistas ofrecen una demostración de la
velocidad de sus motos, cruzan rápidamente la extensión que falta antes
de que el semáforo cambie a rojo, nosotros no alcanzamos, debemos
esperar en una larga fila de autos.  El hombre habla, escucho su
conversación, no parece que dirija sus palabras a alguna parte, habla
para sí mismo, es difícil entenderle, se queja por las motos y su
ruido, por los otros autos, por la vía, por el policía de tránsito, se
queja por el clima, por la sombra, por el sol, por mi madre y por la
suya.

Decido estar más atento a la vía y al movimiento del auto, una moto
atravieza por delante la ruta que lleva el taxi, se va con su ruido
entre otros autos.  El taxista sigue en su conversación personal, ahora
levanta un poco la voz, maldice al motociclista.  Llegamos a la primera
fila en el semáforo, una moto se acerca junto al taxi, el conductor de
la moto descansa uno de sus brazos sobre el taxi.  El taxista maldice,
baja el vidrio y escupe groserías a la calle.  El conductor de la moto
parece no escucharlo, en cambio, el hombre que va en la parte de atrás
de la moto levanta el visor del casco, dice algo que no se le entiende,
parece un reclamo.  Semáforo en verde, el de la moto va despacio, se
dicen cosas los dos hombres, yo no se ni de qué hablan.  Parece que el
taxi se cruzó y no le permitió el paso al de la moto unas calles atrás.

El motociclista se adelanta, toma velocidad, ya no lo vemos.  El taxista enciende la radio, escucha un programa de noticias en el que cada cuarenta
y cinco segundos enuncian una.  7.00. am. A esta hora debería estar
sentado en un café en donde quedé en llegar a la cita con la mujer a
quien le he propuesto fugarnos hoy mismo a otra ciudad.  Las
reservaciones en el avión están confirmadas, no llevaremos ropa ni
objetos que puedan atrasarnos.  Vamos a hacerlo desde el comienzo. 
Pienso en ella ingresando al lugar, viendo hacia el fondo en donde está
una mesa que pedí reservar desde el día anterior, no me verá y pensará
que pronto llegaré. Pedirá un café oscuro, quizá también un pan y dulce
de mora.

7.08. a.m. El radio anuncia que un accidente se produjo en una vía
cercana, al parecer un hombre perdió el control de su auto y atropelló
a los que estaban a su lado, luego unos y otros fueron estrellándose
alrededor del incidente causado inicialmente.  El taxista sigue con su
conversación, ensimismado en sus quejas. 

El semáforo está en
rojo.  Una moto se acerca nuevamente, se ubica a unos centímetros del
conductor del taxi, el taxista los ignora, el hombre que viene en la
parte de atrás levanta el visor del casco, se aproxima al taxi, grita,
le escucho claramente.

– Marica, nos van a pagar menos porque incumplimos con la hora pactada.

Es la misma moto de hace unos minutos. El taxista lo insulta, el hombre
de la moto levanta un arma que lleva en la mano izquierda. Dispara.  El
semáforo estaba en amarillo, pasa a verde, la moto se va veloz hacia
adelante.  El radio anuncia que el accidente fue ocasionado por un
hombre que fue asesinado mientras conducía su automóvil.  Tomo el
celular, llamo a la mujer, le confirmo que llegaré tarde, ya le contaré
toda la historia.  Cuelgo.  Llamo a la línea de emergencias de la
policía.

Oscar Vargas Duarte

Un comentario en “Taxi

  1. Precaución, amigo conductor, la senda es peligrosa… ¿Has pensado en escribir algún libro de cuentos llamado "Alucinaciones"? 🙂

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