se busca una palabra

Tú no lo ves, no lo presientes, no reconoces las habichuelas descolgándose por las ramas de la duda, no está en tí observar mis temores.  Es el momento de la cruel aparición del peor de los sentimientos, de la abrupta imaginación que se agriete entre sin sentidos.  Solo la imaginación te sigue, pero la imaginación es ciega y se confunde.

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