Encuentros III

No pensé en caminar más de una hora, media hora avanzando y media hora devolviéndome. Llevaba el café en la mano y sabía que debía detenerme cada cierto número de calles para poder tomarlo, así lo hice en la siguiente cuadra. Un hombre sentado en la acera se quitaba los zapatos y los calcetines, luego, les ponía agua de una botella de plástico que tenía … Continúa leyendo Encuentros III