Desentendimientos
Otra vez le he cambiado el nombre a ese animal que aparece algunas noches en la casa de la abuela. Ella lo toma de las patas y lo lanza contra el techo, se queda quieta y desde lo alto desciende una baba viscosa que le enloda la cabeza. Luego camina entre los objetos sin notar la baba en su pelo. Ahora lo llamo «ratocinio», claro, … Continúa leyendo Desentendimientos