Introtiempos
«En esta ciudad no cabe un minuto más» Esas palabras eran pronunciadas por un hombre cuya palidez parecía cubierta de cirios. Nosotros, ella y yo, seguimos caminando sin notar que habíamos atravesado una frontera, y ahora estábamos dentro de lo que ella medía. Pasamos varias calles, quisimos saber la hora pero no vimos relojes, al comienzo solo los buscamos en las vitrinas, en lo alto … Continúa leyendo Introtiempos