Sorpresas oportunas
El hombre en la portería del edificio me saluda primero desde su lugar y luego sale para alcanzarme antes de que yo cruce por completo el pasillo, me dice, «vino la muchacha bonita, me dijo que no tenía llaves, pero que dejaría una nota debajo de la puerta». Digo gracias y me despido, mientras camino hacia el ascensor pienso en la pérdida de la sorpresa, … Continúa leyendo Sorpresas oportunas