No reconocen el tiempo o el destino
No estoy hastiado, no me confundo, me rasca la nariz y no me salen sangre o mocos, me pican los ojos por la polución en el aire, parpadeo cada incierto número de segundos. Los hombres no tienen líneas en las manos, perdieron la capacidad de imaginar siquiera futuros imaginarios como lo hacen las gitanas, no juegan a las cartas ni le apuestan a pedirle deseos … Continúa leyendo No reconocen el tiempo o el destino