Soledades que son un motivo
Cada día en el centro comercial dos personas con más de ochenta años se sientan en una de las sillas de la plazoleta en donde están los sitios que venden café, uno junto al otro, a ella la trae una muchacha de unos veinticinco y a él una de treinta, digo treinta porque parece de mi edad, y yo apenas los cumplí la semana pasada. … Continúa leyendo Soledades que son un motivo