A los golpes
Hubiera querido ser un boxeador y liarme a golpes la mañana con alguien que pusiera el alma en los puños. No llamarme Oscar, ser Oscar de la Hoya y oler libra por libra a lo que huelen las peleas. Desprender el color que debajo de la piel se oculta, un hematoma oscuro después de haber recibido un recto, un gancho, un golpe en estado puro. … Continúa leyendo A los golpes