A la hora en la que estoy escribiendo esta carta el cansancio puede con mis párpados y me pide con urgencia ir a dormir.
El ejercicio de la escritura, cuando tiene un receptor específico, tiene sabor a ingratitud cuando no se sabe que no habrá una respuesta, sin embargo, esta misma situación permite poder desanudar sin complejos rumores que se tosieron bajo la mirada oscura de otro tiempo. Te cuento algún hecho que agrietó mi historia entre tumultos insanos y olores a miseria humana. Hubo un tiempo en el … Continúa leyendo A la hora en la que estoy escribiendo esta carta el cansancio puede con mis párpados y me pide con urgencia ir a dormir.