Diarios Innecesarios XXVI
En la mañana, frente al espejo se puso el sostén con desenfado, como si todos los ritos acerca de la desnudez y la ropa los hubiese olvidado. Ahora, con la prenda desajustada debajo de la blusa, sin que ella quisiera notarlo, uno de sus senos amenazaba con la fuga mientras el otro parecía escondiéndose de un ataque nuclear. Así estaba detrás de la barra, yo … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXVI