Sin ti no habría soledad ni compañía

Yo soy un forastero que te ha amado desde siempre, en las tardes de ocasos rojos y amarillos, en los amaneceres azules que aún conservan una oblea blanca colgando del techo. Te amé, cuando aré en la arena de mujeres que fueron solo un puerto a mi paso y en la tierra de aquellas que soportaron un poco más a mis angustias. Te amé en … Continúa leyendo Sin ti no habría soledad ni compañía