Descubro que mis manos

Descubro que mis manos tienen su propia agenda, han resuelto la medida de tu falda y sin que lo evites, han ido deslizándose por tus piernas, ahora, descubro que tu blusa está abierta, no sé cómo, no sé cuándo, pero me parece apropiado bajar hasta tu estómago y sorprenderme con el imaginario intenso con el cual lleno las formas de tu ombligo. Continúa leyendo Descubro que mis manos

Aromas

Tenias veintitrés, yo como tú estaba en la universidad, cada tanto en tu casa podíamos ampliar el espectro de nuestras caricias.  Debajo de tu falda olías a sexo, lo recuerdo siempre que veo los maniquís vestidos de falda o vestido en los almacenes, a veces una erección acompaña el recuerdo.  Tenía veinticuatro, no había sido brillante en la academia, tampoco en otra cosa, menos podría … Continúa leyendo Aromas