Diarios Innecesarios XLI

El dolor de cabeza fue anunciado con todo el fervor que me era posible, pasé del estado normal a uno en el que la traslación de los astros lograban duplicar el dolor.  Miré hacia el techo, no pude contener a varias lágrimas que se fugaron velozmente del ojo derecho.  El borroso techo estaba hecho de imágenes con punta de aguja, con punta de hielo, un … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XLI