Diarios Innecesarios XXXI

El borracho insiste en invitar otro trago, yo le permito su insistencia y bebo sin otra obligación que tomar a su ritmo y escucharlo sin hacer observaciones de ningún tipo. Tengo los oídos sordos del cantinero, eso le digo al tiempo que él me pide mantener en secreto lo que me cuenta. Aunque ha repetido un pared veces la motivación que lo sujeta a la … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXI