Diarios Innecesarios XIX
En la panadería solo estaba una mesa ocupada. Una mujer con una blusa blanca permitía ver que su sostén estaba adornado con flores de color rosado y lila. Su hijo recibía de ella una porción de pan recién humedecido en la taza de chocolate. Me senté en una mesa diagonal a ellos, mantuve mi mirada en los senos de la mujer, era inevitable para mí, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XIX