Diarios Innecesarios XXIII
A dos calles de la oficina hay una plaza en donde las palomas pasean sus alas y picos alrededor de quienes lanzan granos al piso para que ellas se junten y luego puedan hacer fotografías con ellas elevadas con las alas abiertas o alrededor de sus cuerpos. En el centro de la plaza una mujer se levanta la falda y da vueltas sobre sí misma, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXIII