En la cama me espera el frío bochornoso con que se abrigan los solteros

A Bogotá ya le colgaron ocho minutos después de las once de la noche, eso marca el reloj del computador. Es seguro que si veo otros encontraré horas tan dispares que no sabre en cuál la hora es exacta y si acaso llegara a saberlo al escribirla en este correo ya sería diferente, además que es innecesario que sea exacta mi referencia a la hora, … Continúa leyendo En la cama me espera el frío bochornoso con que se abrigan los solteros

El medio día en la oficina podría ser una siesta placentera en un sillón,

El medio día en la oficina podría ser una siesta placentera en un sillón, en un sofá, en la misma cama, en un hamaca o sobre tus piernas. Puedes imaginar fácilmente que la idea que me agradaría más es la última, descansar en tí mientras tus manos se deslizan de manera continuada sobre mi cabeza o tal vez mientras beses mi silencio co tu mirada … Continúa leyendo El medio día en la oficina podría ser una siesta placentera en un sillón,