Flores invertebradas

No sé de despedidas, por eso tardo tanto en prepararlas, admiro a los que dan un paso y se van sin ver atrás, dejando el olvido en cualquier parte. Las flores que esperaron tu visita se convirtieron en animales vertebrados que bostezan y se rascan, alargan su cuello y miran hacia los puntos cardinales y se descuelgan en sus propios huesos. Soy un vegetal ahora, el musgo se asoma entre mis párpados y caigo en vigilia para sorprenderme escribiendo estas letras con las que descuelgo del aire los globos que servían de guía para tu llegada, y cierro la puerta por donde tú entrarías.

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