Te lo digo ahora, cuando yo muera me voy conmigo, te quedan los lugares, tu memoria, mis letras, una camisa que quizá olvidé en tu casa, los libros que no devolviste a mi biblioteca, las películas que llevé para ver contigo, el silencio de mis ronquidos y no puedo saber ahora qué otras cosas queden después de mi abandono, pero yo, este que te suma deseos y tú rechazas, este que te busca ruidoso tras la lluvia mientras tú cierras la ventana, este al que los labios se le secan acechándote tras tus ojos distraídos, este se va conmigo.