La moda fue imponiéndose entre los multimillonarios, por casualidad uno le contaba al siguiente, y luego se hizo popular entre ellos, en vez de perros o gatos, ellos llevaban a su lado a una mujer o un hombre de extrema belleza física, no importaba si esta nueva especie de mascota hubiese sido quirúrgicamente beneficiada, lo fundamental era que los demás no tuviesen suficiente para comprarlos.