Quédate en el litoral.
No desembarques;
evita el clamor de la tierra.
No viajes al mar extenso;
evita los bosques marinos.
No seas
solo intenta a un lado
solo intenta al otro
como prometiendo sin promesa.
Mantente ahí, sigue inmóvil,
en ese lugar sin niebla
donde la claridad es oscura y congela.
Quédate ahí, no te atrevas,
sigue sin vereda u horizonte,
sé fantasma sin estela.
Quédate en el litoral si decidiste la espera
o piensas que el apremio es de los otros;
eres tú a quien deben encontrar sin que te muevas,
y mientras esperas lee en lo espumoso de tu idea,
los demás son otros, la piel los migra,
el tiempo al tiempo los hereda.