tiempo que tú salía una muchacha joven, quizá unos ocho años menor que
tú. Tú la miraste, te sorprendió alegremente la combinación de los
colores de su ropa y no pudiste dejar de ver el color oscuro de sus
ojos. Ella te vió cuando te fijaste en la vitrina a su lado, observó
tus zapatos y te imaginó corriendo ágil por el campo, por la calle,
envidió el desparpajo con el cual llevas de manera fácil y tranquila tu
ropa.
Tú no lo sabes, ella tampoco, un día llegarán al mismo lugar, quizá la
memoria les permita saber que un día lejano compartieron este lugar. Tú
entrarás a la habitación enojada por haberte enterado tarde, ella
estará sentada en la silla a mi lado, saludarás, tomarás la otra silla
y dirás con prisa, buenas tardes, disculpe pero este hombre es el único
que se enferma por recibir un premio a su talento y no es capaz de
llamar a sus amigas para que lo rescaten.
Ella hará un gesto con sus cejas, al observar tus zapatos recordará que
los vio debajo de mi cama, tú al tiempo comprenderás que esa blusa ha
estado junto a las tuyas en mi closet. Justo cuando las dos me miren
yo pondré en manos de cada una un libro hecho a mano en una litografía
de un amigo, para tí solo las hojas pares y para ella las impares. La
dedicatoria en los dos libros dirá, Yo soñé contigo porque dormía con
ella.
Oscar Vargas Duarte