Donación

Solo podría ser de esta manera, tú y yo en el mismo lugar, donando sangre para sacarnos al otro que llevamos dentro.  Te miro, no me hablas, te pienso, me ignoras, entonces sin que la enfermera lo note, con un bisturí cercano corto en la muñeca. Por un lado mi sangres va al catéter que se meterá en las venas de alguien más, por otro lado va al piso, cae suavemente, se regocija del aire, respira por mí.  La enfermera pregunta por mi palidez, le hablo sobre el temor a las agujas y el color de la sangre. Una excusa universal.  Ella sonríe y se va.  Con ella mi sangre también, mi vida igual, mis pensamientos de tí no van más.

Oscar Vargas

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