la lluvia lo despierta

La lluvia no se arruga, no se detiene, mantiene una actividad de humano incansable, cae mil veces antes de contar otros mil.  El camina, lo único que siente son las gotas que lo agreden vertical u oblicuamente.  El sigue, ha despertado, ahora lo sabe, siente en cada milímetro cuadrado de piel la humedad de las gotas.  El comprende que no hay techo que lo proteja, aún así presiente que el cielo lo cubre, no podría ser de otra manera, entonces del cielo cae el rayo, fugaz luz, muerte pronta.

Oscar Vargas

Deja un comentario