Te asombras al besar mi ombligo

Cuando tu voz no presuma que quiero el silencio y se calle, cuando tu oído no se aleje suponiendo quiero ser escuchado, cuando quieras más abrazarme y caminar a mi lado que alejarte, cuando ores por mí sin otra razón que la de quererme sano y tranquilo.  Cuando esto y otras cosas ocurran sabrás que podrás perdonarme.
 
Oscar Vargas Duarte

Deja un comentario