Hay un porcentaje elevado de la población masculina que debido a fallas sustanciales en el desarrollo de sus capacidades no desempeñan continuamente labores productivas, estos hombres serán vinculados a un programa de formación en la prestación de servicios sexuales. Tres jornadas de trabajo serán instituídas para atender la obligación del estado, de 4 am a 12 pm, de 12 pm a 8 pm y de 8pm a 6 am. En ningún caso un funcionario estatal que preste su colaboración en el ofrecimiento de raciones sexuales a sus conciudadanos podrá ejercer más de un turno en una misma jornada laboral. Es obligación de todo ciudadano mayor de 16 consumir su ración sexual por lo menos una vez por semana, siendo inadmisible cualquier excusa para no hacerlo.
Estas han sido las instrucciones emanadas de nuestro gran líder, quien después de haber participado activamente de la sexualidad con una de las compañeras de lucha, ha considerado que todos debemos tener el derecho de acceder al sexo.
Hombres y mujeres que han sido reclutados para el trabajo han elevado quejas ante la comandancia exponiendo que es conocido por todos la necesidad de descanso extenso entre relaciones sexuales que requieren los hombres, así mismo las mujeres han expresado su no disponibilidad en los períodos menstruales y lo que significaría para ellas mantener relaciones sexuales continuas.
El gran líder está en su cama, descansa relajado de su último acontecimiento sexual, apenas dos minutos de agitación y dormirá tres horas, la mujer lo mira, no lo dice públicamente pero sabe que este hombre jamás ha imaginado un rato real de sexo.
Oscar Vargas Duarte