Llueve

Llueve, el agua se anega en el pensamiento. Los ríos verticalizan el pensamiento. Una cosa está alejada de otra tanto como cuna gota de su vecina.  Todo se recoge, una imagen sobre otra. La luz es fría. Las paredes son ajenas y se marchan. Llueve.  Alguien quiere fatigarse sobre las piernas del otro mientras descansa.  Ella tiene nombre, él dueño de las piernas también.

Oscar Vargas Duarte

Deja un comentario