Hay una fábula insistiendo en mi boca

La ventana es el refugio de generaciones oxidadas que se quedaron afuera de los ojos. Caminar sin ver hacia otro lugar que no sea la oscuridad que cuelga de los pies. Es así cuando la tristeza se apega en mi rostro. Mi tristeza se viste de enojo cuando no hay espacio para la soledad; en cambio, cuando la soledad es parte del ambiente entonces mi tristeza se muestra como debe ser.

Me gusta mi tristeza cuando adolece de nombres y de días. Acaso recordarás mi nombre y mi rostro cuando no aparezca en tu vida, acaso si me recuerdas sabrás que utilizaba esa frase.

Ve feliz que alucino con tu nombre.

Oscar

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