Tengo a la palabra escupiendo sus silencios en mi cara,

Tengo a la palabra escupiendo sus silencios en mi cara, recordando grietas y días caídos, angustias antiguas y nuevos dolores.
Son cosas que pasan cuando se es un humano como todos, la humanidad nos pervierte y entonces nos obliga a ser así, no hay manera de zafarse de ella.
 
Se convierte uno en una pequeña humanidad que se rodea de hacinamiento, de espumosos colores, de imaginación sin sentido, de la rebeldía que nos hace esclavos de nuestra egolatría.
 
No tengo nada, he ahí lo que pasa, acaso el mundo sobreviviría si no nos pasara nada? acaso esta insondable existencia sería digna si no tuvieramos algo adentro que pudre la carne unas veces y otras la anestesia.
 
Oscar Vargas Duarte

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