Diarios Innecesarios XXXIX
La conversación cayó en los silencios incómodos que se permiten los desconocidos, el hombre del bar puso dos tragos más, para reemplazar el vacío en las copas, yo quería saber quién los ofrecía pero luego pensé que igual los pagaría si había sido una equivocación de quien los servía. El licor agrietó la voz, la siguiente palabra apareció vencida por una tos que reclamaba agua, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXIX