Yo también estoy hecho de metales, al igual que tú me despierto en la mañana y siento como láminas afiladas

  Yo también estoy hecho de metales, al igual que tú me despierto en la mañana y siento como láminas afiladas se quiebran en lo profundo de mis miedos y multiplican los temores, me siento cercenado por las hojas y se desde el comienzo que se harán llagas durante todo el día, éstas, sin presumir adivinanzas serán el clavo que torturen cada uno de mis … Continúa leyendo Yo también estoy hecho de metales, al igual que tú me despierto en la mañana y siento como láminas afiladas

Odio a los que sueñan

— Los días pares el reloj va en la mano derecha y los impares en la mano izquierda.  La paridad o su inverso se miden según sea numerado el día dentro del mes en el calendario occidental.   — Vaya dicha absurda la que te conmueve.  Eres de risa. Pedimos un par de copas más y continuamos recreando con tonterías la charla.  Envidié su rostro desde cuando … Continúa leyendo Odio a los que sueñan

Te asustas, el miedo es el abrebocas de cualquier apariencia que veas.

  Hay días que son pesados y no es fácil encontrar la carga que lo hace ser de esta manera. El calor nos da hastío, el frío se convierte en una ecuación algebraica en la nariz, la camisa no pareciera ser parte del entorno pictórico adecuado con la demás ropa, la espalda se encamina hacia una ladera de dolor, quienes deberían admirarnos nos ignoran, nadie … Continúa leyendo Te asustas, el miedo es el abrebocas de cualquier apariencia que veas.

Algunas horas son propicias para hacer compras,

Algunas horas son propicias para hacer compras, los almacenes se encuentran vacíos, dentro de lo posible, es más fácil pasear de estante en estante observando los modelos de moda. Los maniquíes se visten de una elegancia envidiable o están adornados de manera casual, son para enamorarse. Ella camina dentro del almacén, pasea cada rincón y va imaginando combinaciones, son varias vueltas antes de decidirse por … Continúa leyendo Algunas horas son propicias para hacer compras,

A dónde ibas aquella tarde cuando giraste para verme

A dónde ibas aquella tarde cuando giraste para verme a los ojos y luego yo no pude impedir seguirte para siempre. Eso estaba pensando esta mañana cuando hacía fila en el banco, más de un cuarto de hora de espera y los cajeros apenas habían atendido un par de personas. Algunas personas me recuerdan a ti, vienen, al parecer, cubiertos del mismo empaque. Era una … Continúa leyendo A dónde ibas aquella tarde cuando giraste para verme

No hay nada que te queme, tampoco algo que lleve a tu boca fuego o hielo seco

No hay nada que te queme, tampoco algo que lleve a tu boca fuego o hielo seco. Esto lo se de otros siglos, años viejos que inundados por otras vidas añejas en el tiempo hoy no somos capaces de recordar claramente. A cuento de que viene esto a escribirse, ya lo irás sabiendo, o puedes empezar a imaginarlo. Esta mañana descocías tu ropa para meterte … Continúa leyendo No hay nada que te queme, tampoco algo que lleve a tu boca fuego o hielo seco

La noche nunca ha muerto, de hecho ella no sufre de este mal

La noche nunca ha muerto, de hecho ella no sufre de este mal que los humanos suelen endilgarle cuando se refieren a eventos propios de su mortalidad, igual lo hacen cuando de la oscuridad continúa su rumbo hacia las zonas donde la luz deja de verse. Es un rostro repetido en sus sueños, una canción de cuna con la cual inicia y termina la noche, … Continúa leyendo La noche nunca ha muerto, de hecho ella no sufre de este mal

Ella compra verduras en el supermercado de la esquina

Especialmente para tí que recogiste mis letras y las pusiste entre tus lecturas   Ella compra verduras en el supermercado de la esquina, el periódico llega antes de la hora sexta del día y lo lee en pequñas dosis, bebe leche con calcio para ahorrarle a los huesos lo que se gastarán en la vejez, hace ejercicio a diario y conserva un cuerpo sano.  Nunca se … Continúa leyendo Ella compra verduras en el supermercado de la esquina

Ella no se viste de colores pastel y menos comulga profecías insanas

  Ella no se viste de colores pastel y menos comulga profecías insanas; la congoja es una situación a la cual se acerca desde el microscopio del bacteriólogo, y cuando más es acaso mirada de biólogo la que utiliza para manifestar su apreciación sobre las situaciones de la vida.  Ella camina al lado de quien le obliga a sobornar su conciencia de racional entendimiento y … Continúa leyendo Ella no se viste de colores pastel y menos comulga profecías insanas

Una mujer se desnuda en la calle y nada le importa,

Una mujer se desnuda en la calle y nada le importa, ni la mirada imprudente de los hombres, ni el ridículo escrutinio al cual la someten sus pares de género.  Saca un paraguas y lo abre sobre su cabeza, deja caer una manta en el asfalto y se sienta sobre ella. Del fondo de un morral toma un libro, lo abre y en la primera … Continúa leyendo Una mujer se desnuda en la calle y nada le importa,