A dónde ibas aquella tarde cuando giraste para verme
A dónde ibas aquella tarde cuando giraste para verme a los ojos y luego yo no pude impedir seguirte para siempre. Eso estaba pensando esta mañana cuando hacía fila en el banco, más de un cuarto de hora de espera y los cajeros apenas habían atendido un par de personas. Algunas personas me recuerdan a ti, vienen, al parecer, cubiertos del mismo empaque. Era una … Continúa leyendo A dónde ibas aquella tarde cuando giraste para verme