No hay ascensor, subes los cinco pisos y los bajas cada día por la escaleras. Ascender, descender. Escuchar, observar, como ahora que en el tercer piso un perro te saluda, ladra fuerte, no te sientes intimidado, le hablas, notas que lleva el nombre en el cuello, te parece extraño que se llame como tú. Escuchas que te llaman, casi contestas que ya vas bajando, pero el perro se adelanta y sale corriendo por las escaleras.