y tu cuerpo es arena
granos de ilimitadas cuentas
Yo te sigo
y la arena de tus tormentas
no me ciega ni me reduce
Tú, la geografía volcánica
de una pasión que se niega
a comprenderse insalvable y quieta
Tú, insondable y profunda,
el mar azul y verde,
la fuerza de las olas
Mírame soy un bosque
un árbol de raíces largas
que vive de otoños y primaveras
Mírame, acerca tus ojos
a mi lateral incierto
llénate de mis vacíos y ámame
Mujer estás hecha de tierra
de mar, de arena y lunas.
Recíbeme en tus extensos meridianos
y concibe para mí todos tus aromas
Mujer de agua, de luz y de tinieblas
de roca fuerte, de carbón y de metales.
Abraza mis dudas y convoca mis sentidos
para que en ellos solo seas tú la existencia
Tú, mujer, luna, mar de plata
montaña gris y río quieto
Tú, camino y puerta.
Sé mi mundo.
Oscar Vargas Duarte