Confundiste tus pasos hasta mi cama

Dormí sobre tu piel y presentí una desnudez eterna. Blanca, tu piel blanca y perfumada me fueron permitidas incluso para recomponer el aroma y llenarlo de sudores y lluvia.  No te amaré hoy ni mañana.  Mañana será otro día pero hoy pienso de este modo.  Fue hermoso abrazar tus senos plenamente, sorprender con besos a tu espalda y confundir besos entre los dedos de tus pies.

Dormí sobre tu piel y tu voz se hizo transparente en mi oído.  En la primera sección de imágenes a recordar por siempre está tu boca insinuando la continuidad de mi caricia.

Oscar Vargas Duarte

Deja un comentario