El viento esgrime su espíritu por el canto, el eco le hace coros, todos los espacios del lugar se conmueven con el sonido del caballero andante de los aires

El viento esgrime su espíritu por el canto, el eco le hace coros, todos los espacios del lugar se conmueven con el sonido del caballero andante de los aires.  Cada lugar es consumido y en el instante en que lo consumen produce sonidos, es como si llorara al ser tocado por el aire, o como si cantara por lo mismo.
 
En este lugar en donde el silencio fue el primero en levantarse para atender tu ausencia, el viento ha decidido hacer sus prácticas de canto.  Los lugares en donde te sentabas a descubrir la magia de los detalles hay polvo esperando a ser borrados por la huella de tus manos, los pasos se han perdido de la mirada pero perduran en la memoria de todos los objetos, ellos no son sin tí, ellos sin tu presencia son elementos muertos, cuando tú estabas tenían vida, la que tú le transmitías con tu risa y tu voz.
 
El polvo se duele de imaginarse siendo desierto, todos los espacios se cubren con su llanto, así, el pasillo es arena y los muebles igual se cubren con ella.  La existencia se vuelve polvo cósmico sin tí.  Eran otros días cuando un simple movimiento de tu cabello era seguido por la frescura de las flores que exclaman con su aroma la necesidad de cubrir todos los espacios por donde caminabas.
 
Los objetos inertes de la sala supieron de la vida al verte bailar sobre las baldosas, al observarte caminar en los senderos entre las sillas, las sillas eran tronos porque tú estabas sentada en ellas.  El techo sonreía de sentirse cielo ártico, madrugada antártica, el observaba todos tus movimientos y según iba entendiendo tus emociones se convertía para ser parte de tu estado de ánimo.
 
En este lugar hay gritos de suicidio que el viento publica y hace levantarse a los que con esperanza creen que vas a volver pronto.
 
Oscar Vargas Duarte.

2 comentarios en “El viento esgrime su espíritu por el canto, el eco le hace coros, todos los espacios del lugar se conmueven con el sonido del caballero andante de los aires

  1. Ausencia, necesidad…amor. Hay lugares que nunca nadie los podrá reocupar, todo en ellos clama por  el ausente…
     
    Por aquí taconeando, a pocos…
     
    Un placer leerte….
    Abrazo.

  2. Leído y apreciado, Don :). Mientras lo leía, intentaba "hacerlo sonar" en mi mente e imaginármelo recitado por la rapsoda del fuelle (jeje). Un abrazo.

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