Recuerdo haber regalado flores unas rojas, otras amarillas y naranja. Hace poco,

Recuerdo haber regalado flores unas rojas, otras amarillas y naranja.  Hace poco, caminando por uno de los pasillos del centro comercial observé una tienda en la que exponían diferentes tipos de flores, con matices extensos dentro de cada color.  El recuerdo recoge los nombres y los momentos asociados a la presentación de las flores como obsequio o reconciliación.  Hay una mujer por quien la memoria toma partido y su rostro se conjuga en colores nuevos.  Su nombre es claro en el escenario donde aparece, dónde, cómo y cuándo la conocí.

Absorbo el universo, lo convierto en una caja que cabe en la mano, cierro y abro la tapa que la cierra, todo es amplio y extenso.  Retorno la mirada al lugar en donde están las flores y me conmueve hoy no tener a quien llevarle flores, claro, considerando que prometí no llevarlas al cementerio.

Oscar Vargas.

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