El cansancio no puede marchitarte,

Te llamas Andrea, según puedo leer en tus ojos. Gustas de que te llamen con el diminutivo de tu nombre y sonríes de manera especial cuando alguien lo hace. En tu boca se nota el placentero beso que te dio un amor que hoy se encuentra lejano. Las cartas no mienten y confirman lo que puede leerse en las líneas de tus manos. no podría asegurar cuál es la diferencia entre el dialecto de las cartas y el lenguaje de las manos pero lo que si puedo confirmar es que hay unicidad entre lo que los dos dicen.

El hombre absorbe el cigarrillo y luego deja expandir el humo sobre la mesa en la que sostiene los codos. El billete sobre la mesa lo obliga a continuar sin detener la marcha sobre las dilucidaciones acerca del pasado, presente y futuro de su cliente. Los ojos de la mujer no le pierden cifra a los gestos del hombre, pareciera medirle el rostro y pesarle las manos en cada movimiento. Viene un período de armonía sujeto a la responsabilidad con la cual asumas los nuevos retos. Todo está en tí, mira lo dice este monte cerca de tus dedos, es evidente, igual que la cuarta carta que sorprendiste con tu mano. El hombre aquél que te besó hace tiempo volverá a tí, hay una sombra que no permite descifrar el cuando, es una sombra femenina de atracciones vocales.

El cansancio no puede marchitarte, debes atender tu salud física para que la mental se adecúe a los deseos que buscas complacerte. Quizá la posición de los astros retrasen un poco la fecha final en la que podrás ver la luz de tus nuevos proyectos, sin embargo, ocurrirán sin que tú debas darles prisa. Del pasado vienen barcos con guitarras, es extraño tener que decirte esto, pero me atrevo a conjugar el tiempo para decirte que en otra vida eras una mujer que vivía en un puerto, es talvez por eso que tu rostro busca siempre al sol y tus ojos lo dominan cuando se arroja agrio sobre la tarde. Fíjate en esta carta, posee mucha validez la posición en la que se encuentra en este instante, en tu futuro encontrarás algo que perdiste, no es exacta la visión que dan las líneas de tus manos, pero encontrarás lo perdido prontamente.

Tu nombre está circunspecto a las condiciones que rigen tus huellas, no hay duda, ese es el único que deberías llevar. Imagino que tus padres lo escogieron de manera concertada, casi debió ser cuando estaban planeando el embarazo. Mujer la vida te cubre para que todo se tu cumpla.

Aún el billete exige la opulencia verbal del adivinador que cree someter a la mujer bajo sus creencias. Tu cotidianeidad se mide entre el absurdo milenario y la razón mediática del ejecutar práctico. La actitud positiva es una posición desde la cual vas a derrochar éxitos, si te fijas en las líneas cortas que se adhieren a las largas verás como algunos caminos pueden verse cortados, claro tu positvismo volverá a juntarlo todo. El amor te sacudirá con una aventura en medio de un lugar desconocido, debes estar presta a tomar partido, de otra manera un hombre que posiblemente sea el ideal pasará sin que tú puedas observarlo.

Tu pasión no se ata a fundamentos mal interpretados, observa bien la secuencia de las cartas tres a la siete, no había visto antes que alguien dispusiera de tantas posibilidades para la fortuna, bueno, si te fijas la siguiente carta exige que la secuencia se cumpla a partir de tu empeño. Mujer, eres lo que muchos de los adivinos queremos encontrar, una devoción de magia en la vida. Acerca tus manos sobre las cartas, toma este papel y lee en voz alta lo que dice. Debes ser fuerte, algunas mujeres caen al terminar de leerla. El humo del cigarrillo se corta con un aroma que parece desenterrado en la ventana contigua. La pesadez le llega a los ojos y siente nauseas, no quiere caerse sin terminar la última frase. Ya está, había venido preparada para esto.

El billete ya no cubre más hechizos. Ella se despide y busca rápidamente a la compañía que la trajo al sitio. Ríen, de como podrían dejarse llevar de toda coincidencia, pero vuelven a hacerlo cuando recuerdan el nombre que no tiene nada que ver con ella.

Oscar Vargas Duarte

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