Todo se fatiga

Todo se fatiga, incluso tu cansancio que al mirar tu rostro estrecho se retira, abriendo espacio para la risa y el reposo.  Tus enojos se recogen en tu cuello y desde allí acogen la presión para hacer que tu espalda exprese las  tensiones de tu mente.  El espejo repite algunos nombres y sacude en tí el recuerdo, no lo notas al instante, una corriente adicional se agrega al cauce de tus iras, al final, no tendrás mares, son corrientes de aridez que te convierten en desierto.
 
Todo se fatiga, incluso el fastidio con el cual recibes las palabras, dejando que vayas a buscar otras maneras para que el universo te comunique sus mundos.  Una palabra más y podrías derretir con el calor de tu pupila y convertir la arena en vidrio, no dedicarás un minuto a entender el sin sabor de las oraciones pero ellas se clavan en tí, fácilmente eres una fruta herida por el bisturí de la cocina.
 
Todo se fatiga, incluso mi recuerdo en tí que se oxida y enmohece.
 
Feliz día
 
oscar

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