Fue en abril cuando su boca estall
ó de júbilo. A partir de ese mes pudo pronunciar algunos verbos que no se atrevían a emergir por su boca. Ella no recuerda que desde entonces sus sueños se apagaron en las noches, no solo dejó de presentirlos antes del sueño y recordarlos en el alba, dejó de soñar porque los cambio por la plenitud de la palabra.