Oler sin aroma

Lo besaste, y su beso traía toda la vejez acumulada en su soledad diurna.
Abriste tus brazos para cubrirlo y sentiste la madera astillada de sus árboles rodando por ríos de fango.
La tuya mano y la suya se juntaron,
y un hielo metálico se apoderó del frío,
te helabas entre sus dedos.
Sus ojos delataron búsquedas en tu ropa,
te percibiste desnuda ante sus ojos,
demasiado atento a tus formas,
demasiado volcánico entre sus párpados.
Horas sin aroma perforaron tus pulmones,
respirar por hacerlo,
oler sin aroma.
Te asombraste ante la costumbre y seguiste por entre los espejos donde solo tu sombra se refleja.

Imagen de William Sinclair en Pixabay

Un comentario en “Oler sin aroma

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s